Menfis alvarez postdoctorado

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  • UNA POLTICA PBLICA

    PENITENCIARIA PARA LA

    PREVENCIN DEL DELITO

    INTRAMUROS Y EXTRAMUROS

    TESIS POST DOCTORAL PRESENTADA

    A LA UNIVERSIDAD NUEVA ESPARTA POR

    Menfis del Carmen, lvarez Nez

    C.I. V-10.784.470

    Caracas- Venezuela Octubre 2016

  • Resumen.

    Este trabajo analiza una propuesta de poltica pblica de prevencin del delito

    intramuros y extramuros, tomando en cuenta un modelo terico para su diseo e

    implementacin. Para ello, se hizo necesario revisar el contenido del paradigma

    propuesto por Aguilar (1993), Elder y Coob (1992) el cual seala las etapas de

    formacin de una poltica pblica. Al aplicar el paradigma propuesto al tema

    concreto en cuanto a la definicin del problema, las variables tomadas en

    consideracin fueron: la familia del recluso, un proceso metodolgico de insercin

    de valores y motivacin, y el trabajo remunerado como instrumento para la

    reinsercin del hombre en sociedad.

    As, fue dividida la idea central del trabajo en tres grandes ideas principales

    desarrolladas a partir del modelo descrito en la introduccin. A lo largo del

    discurso, se puede apreciar que la metodologa aplicada requiere de una

    extensin posterior al primer avance de los resultados, lo cual hara ms rica la

    investigacin que parta de este supuesto.

    Palabras clave: Polticas pblicas, etapas, prevencin, intramuros, extramuros.

  • Introduccin.

    Detener el aumento del ndice delictivo en Venezuela parecer ser, hoy, una

    utopa. Si revisamos las diversas fracturas del Proyecto Nacional Venezolano

    desde 1830, cuando las disputas no resueltas durante la guerra de independencia

    fueron elementos casuales para la verificacin de un conflicto de clases expresado

    en las Guerras Federales del siglo XIX, y cuando estudiamos los tres grandes

    Programas Polticos en los cuales Urbaneja (1993) divide la historia patria: el

    Programa Liberal (1830-1899), el Programa Positivista (1899-1958) y el Programa

    Democrtico actual, que parte de 1958, vemos que la relacin entre el aumento

    del delito como fenmeno social y la baja estabilidad sociopoltica guardan

    importantes puntos de convergencia. Pero, lo ms importante salta ante nuestra

    ruda realidad y es que la definicin de lo venezolano parece estar ceida a una

    constante de impunidad, una variable dependiente de represin psicosocial y al

    paradigma de la defensa a ultranza de los derechos humanos. Es decir, nos

    sentimos superiores al orden legal sobre el cual tenemos el derecho de actuar,

    dependiendo de nuestra posicin social. Necesitamos una figura de autoridad o un

    gendarme necesario que reprima las conductas antijurdicas y, adems, clamamos

    el amparo de los derechos humanos, aunque seamos transgresores de aquellos

    derechos inherentes a la persona humana. Esta tesis nos obliga a revisar las

    noveles orientaciones valricas sobre las cuales debe definirse lo venezolano en

    el siglo XXI. Ello, responde a una inquietud desarrollada por Jos Miguel Salazar

    (1997) en relacin a este mismo tema, en el cual la idea central de su

    planteamiento nos dibuja el concepto de Dealy (1992) sobre los valores

    latinoamericanos:

    Dealy () compara el hombre norteamericano protestante con el hombre de la

    Latinoamrica catlica. La diferencia entre el homo politicus latinoamericano y el

    homo economicus

    En los Estados Unidos la discusin est entre el hombre adicto a las

    riquezas y el hombre adicto al poder. En otras palabras, lo que se plantea es:

  • en situaciones conflictivas lo que mueve al hombre latinoamericano es ms

    el poder, y la riqueza slo tiene sentido en funcin del logro anterior

    (Salazar 1997; 81)

    Esta dicotoma citada por Salazar (1997) nos llama a reflexin, sobre todo en el

    rol del decisor con respecto a la seleccin de una u otra poltica pblica racional,

    coherente y consistente. As, tendemos a evaluar el impacto de nuestro trabajo a

    travs de la opinin pblica, en vez de examinar el impacto de la inversin social

    que implica rescatar, por ejemplo, un reo para devolverlo a la comunidad

    insertndolo en el mecanismo productivo de la nacin. Pareciera que es poca la

    capacidad de perdn que tiene nuestro sistema penitenciario como para permitir al

    encausado retornar, luego de haber cumplido su condena, a la vida en la

    comunidad. Por ello, psicosocialmente nos negamos a recibirle, como proscrito y

    le enviamos nuevamente, con otros valores a la necesidad de sobrevivir, en donde

    el delito es su ms cercano y conocido mtodo. Es por ello que este proceso

    pblico temtico, como parte de una poltica general de prevencin, debe enfocar,

    sus objetivos especficos sectoriales al estudio cientfico, racional, coherente y

    consistente de una poltica de prevencin penitenciaria intra y extra muros

    dirigidos a dos niveles. El primero: a la familia del interno con la finalidad de

    causar impacto final en l y el segundo orientado a dotarlo en el proceso de

    reinsercin social.

  • Estructura terica

    1. Enfoque de la Agenda.

    Lcido es el contenido de la letra de Downs (1993/1972) al tratar el tema

    relacionado a los problemas sociales y su ciclo de atencin. No obstante abordarlo

    como punto previo individual, podra llevarnos a la vaguedad y confusin y debido

    a que ello desagregara el objeto central de nuestro estudio.

    Observando la dinmica social, en donde el hombre es actor fundamental,

    identificamos que es el decisor principal de todas las acciones en una comunidad.

    Lgicamente sin la presencia de seres humanos no habra acciones racionales,

    como tampoco consecuencias.

    De ah, que sea el propio hombre quien defina los problemas y justifique las

    posibles soluciones. Es tambin el hombre, a quien llamaremos sociedad, el

    facultado de cumplir hasta el final las acciones o declinarlas en virtud del grado de

    preocupacin que pueda sentir hacia cierto hecho en particular. Cuando la

    sociedad presta especial importancia a una situacin que le origina preocupacin

    por estar alterando o violentando sus intereses, ello se convierte en un problema.

    No obstante la existencia de un problema no necesariamente llega a convertirse

    en un asunto de opinin pblica. Para que llegue a ser esto ltimo es necesario el

    manejo de las tcnicas para lograr la atencin y ello depende de la eficiencia del

    medio utilizado as como de la disposicin de la audiencia. La opinin pblica no

    es la opinin dispersa de esa sociedad o de los hombres que conforman esa

    sociedad sino, que es generada por una base social entre la cual crecen los

    grupos organizados y de donde dependen tales grupos, que pueden o no surgir en

    forma estructurada. Ese contagio emocional o racional de individuos, depende de

    lazos psicolgicos que son fuente de unidades temporales y cambiantes. Por ello,

    la opinin pblica flucta con los cambios que hay en situaciones.

    2

  • An temas en los que se ha alcanzado cierto consenso pueden convertirse en

    cuestiones palpitantes durante el movimiento de los eventos y las acciones; existe

    un alto grado de predictibilidad en el flujo y reflujo de la opinin pblica. Y,

    mientras ms general sea un juicio, mayor es la probabilidad de que dure.

    2. El ciclo de atencin de los problemas

    Todo ello nos permite comprender que cuando una problemtica determinada,

    ha llamado la atencin de esa base social organizada y de esos grupos con

    sujecin de unidad racional o emocional, ese determinado asunto se convierte en

    un asunto pblico. Pero ello tiene una fluctuacin que est caracterizada por

    distintos factores, determinados por el inters que sobre ese asunto tenga el grupo

    social. Como afirma Downs (1993/1972a: 41)

    ...Estudiar la manera en que opera el ciclo de atencin pblica puede

    ofrecernos algunas ideas acerca de cunto tiempo tendra que durar la atencin a

    una determinada cuestin para poder generar la presin poltica suficiente y

    motivar cambios

    El anlisis del ciclo de atencin a los asuntos pblicos realizado por Downs

    (1993/1972) arroja luces sobre la fluctuacin del grado de inters que, sobre un

    asunto pueda mantener el grupo social. As vemos que divide dicho ciclo en cinco

    etapas ...las cuales pueden variar sus tiempos de duracin segn el problema

    especfico involucrado... (Downs: 1993/1972b:142). Esas etapas ocurren de

    acuerdo a una secuencia especfica que delimita en cinco numerales: 1. La etapa

    anterior al problema...2. El descubrimiento alarmante y el entusiasmo eufrico...3.

    La percepcin del precio del progreso...4. El descenso paulatino de la intensidad

    del inters pblico...5.La etapa posterior al problema. ( Downs: 1993/1972c: 142-

    145). Se considera pertinente revisar cada una de estas etapas debido a que,

    como observaremos en las pginas que siguen, ello posee una vinculacin

    especfica con el tema objeto de nuestro estudio.

  • 3.1. Etapa anterior al problema.

    Esta etapa ocurre cuando existe alguna condicin social indeseable que no ha

    suscitado todava demasiada atencin pblica, si bien los especialistas o los

    grupos interesados han manifestado su preocupacin ( Downs: 1993/1972d:142 ).

    Ello nos lleva a reflexionar sobre algunos asuntos de la vida nacional, por ejemplo,

    al tratarse el problema del aumento desmesurado de indocumentados en nuestro

    pas, ello sin lugar a dud