Caligula - Albert Camus

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Caligula, obra dramatica de la filosofia existencialista de Albert Camus. Editado por Pluma&Mente, (tiene alguna fallas en la redaccion) Encuentras más literatura en www.editorialplumaymente.blogspot.com

Transcript of Caligula - Albert Camus

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    CALGULA

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    Calgula Albert Camus

    Pluma&Mente

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    P E R S O N A J E S

    CALGULA CESONIA HELICN ESCIPIN QUEREAS

    SENECTO, el viejo patricio MTELO

    LPIDO, Patricios OCTAVIO J

    PATRICIO, el intendente MEREYA MUCIO

    PRIMER GUARDIA SEGUNDO GUARDIA PRIMER SERVIDOR

    SEGUNDO SERVIDOR TERCER SERVIDOR MUJER DE MUCIO

    PRIMER POETA SEGUNDO POETA

    TERCER POETA CUARTO POETA QUINTO POETA SEXTO POETA

    La accin transcurre en el palacio de Calgula. Hay un intervalo de tres aos entre el primer acto y los siguientes.

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    ACTO I

    ESCENA I Grupo de patricios, entre ellos uno muy viejo, en una sala del palacio; dan muestras de nerviosidad. PRIMER PATRICIO. Como siempre, nada. EL VIEJO PATRICIO. Nada a la maana, nada a la noche. SEGUNDO PATRICIO. Nada desde hace tres das. EL VIEJO PATRICIO. Los correos parten, los correos vuelven. Menean la cabeza y dicen: "Nada". SEGUNDO PATRICIO. Se ha recorrido toda la campia; no hay nada que hacer. PRIMER PATRICIO. Por qu inquietarse por anticipado? Esperemos. Quiz vuelva como se fu. EL VIEJO PATRICIO. Yo lo vi salir del palacio. Tena una mirada extraa. PRIMER PATRICIO. Yo tambin estaba y le pregunt qu le ocurra. SEGUNDO PATRICIO. Respondi? PRIMER PATRICIO. Una sola palabra: "Nada". Pausa. Entra HELICN comiendo cebollas. SEGUNDO PATRICIO (siempre nervioso). Es inquietante. PRIMER PATRICIO. Vamos, todos los jvenes son as. EL VIEJO PATRICIO. Por supuesto, la edad barre con todo. SEGUNDO PATRICIO. Os parece? PRIMER PATRICIO. Esperemos que olvide. EL VIEJO PATRICIO. Claro! Por una que se pierde, se encuentran diez. HELICN. De dnde sacis que se trata de amor? PRIMER PATRICIO. Y qu otra cosa puede ser? De todos modos, afortunadamente, las penas no son eternas. Sois capaz de sufrir ms de un ao? SEGUNDO PATRICIO. Yo no. PRIMER PATRICIO. Nadie tiene ese poder.

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    EL VIEJO PATRICIO. La vida sera imposible. PRIMER PATRICIO. Ya lo veis. Mirad, perd a mi mujer el ao pasado. Llor mucho y despus olvid. De vez en cuando, siento pena. Pero en suma, no es nada. EL VIEJO PATRICIO. La naturaleza hace bien las cosas. Entra QUEREAS.

    ESCENA II PRIMER PATRICIO. Y? QUEREAS. Como siempre, nada. HELICN. Bueno, no perdamos la cabeza. PRIMER PATRICIO. Claro. HELICN. No perdamos la cabeza, es la hora del almuerzo. EL VIEJO PATRICIO.Es lgico, ms vale pjaro en mano que cien volando. QUEREAS. No me gusta esto. Pero todo marchaba demasiado bien. El emperador era perfecto. SEGUNDO PATRICIO. S, era como es debido: escrupuloso e inexperto. PRIMER PATRICIO. Pero, qu tenis y por qu esos lamentos? Nada le impide continuar. Amaba a Drusila, por supuesto. Pero en fin de cuentas, era su hermana. Acostarse con ella ya era mucho. Pero trastornar a Roma porque ha muerto, pasa de la raya. QUEREAS. No importa. No me gusta esto y la huida no me dice nada bueno. EL VIEJO PATRICIO. S, no hay humo sin fuego. PRIMER PATRICIO. En todo caso, la razn de Estado no puede admitir un incesto que adopta visos de tragedia. Pase el incesto, pero discreto. HELICN. Quin os dice que por Drusila? SEGUNDO PATRICIO. Y entonces por quin? HELICN. Pues por nadie o por nada. Cuando todas las explicaciones son posibles, no hay en verdad motivos para elegir la ms trivial o la ms tonta. Entra el joven ESCIPIN. QUEREAS se le acerca.

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    ESCENA III QUEREAS. Y? ESCIPIN. Nada todava. Unos campesinos creyeron verlo anoche, cerca de aqu, corriendo entre la tormenta. QUEREAS vuelve hacia los senadores. ESCIPIN lo sigue. QUEREAS. Ya son tres das, Escipin? ESCIPIN. S. Yo estaba presente, siguindole como de costumbre. Se acerc al cuerpo de Drusila. Lo toc con los dedos. Luego, como si reflexionara, se volvi y sali con paso uniforme. Desde entonces lo andamos buscando. QUEREAS (meneando la cabeza). A ese muchacho le gustaba demasiado la literatura. SEGUNDO PATRICIO. Es cosa de la edad. QUEREAS. Pero no de su rango. Un emperador artista es inconcebible. Tuvimos uno o dos, por supuesto. En todas partes hay ovejas sarnosas. Pero los otros tuvieron el buen gusto de limitarse a ser funcionarios. PRIMER PATRICIO. Es ms descansado. EL VIEJO PATRICIO. Cada uno a su oficio. ESCIPIN. Qu podemos hacer, Quereas? QUEREAS. Nada. SEGUNDO PATRICIO.Esperemos. Si no vuelve, habr que reemplazarlo. Entre nosotros, no faltan emperadores. PRIMER PATRICIO. No, slo faltan personalidades. QUEREAS. Y si vuelve de mal talante? PRIMER PATRICIO. Vamos, todava es un nio, lo haremos entrar en razn. QUEREAS. Y si es sordo al razonamiento? PRIMER PATRICIO (re). Bueno, no escrib, en mis tiempos, un tratado sobre el golpe de Estado? QUEREAS. Por supuesto, si fuera necesario! Pero preferira que me dejaran con mis libros. ESCIPIN. Excusadme. Sale. QUEREAS. Est ofuscado.

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    EL VIEJO PATRICIO. Es un nio. Los jvenes son solidarios. HELICN. No tiene importancia. Aparece un GUARDIA: "Han visto a Caligula en el jardn del Palacio". Todos salen.

    ESCENA IV La escena permanece vaca unos instantes. CALGULA entra furtivamente por la izquierda. Tiene expresin de enajenado, est sucio, con el pelo empapado y las piernas manchadas. Se lleva varias veces la mano a la boca. Se acerca al espejo, detenindose en cuanto ve su propia imagen. Masfrutld palabras confusas, luego se sienta a la derecha, con los brazos colgando entre las rodillas separadas. HELICN entra por la izquierda. Al ver a CALGULA se detiene en el extremo del escenario y lo observa en silencio. CALGULA se vuelve y lo ve. Pausa.

    ESCENA V HELICN (de un extremo a otro del escenario). Buenos das, Cayo. CALGULA (con naturalidad). Buenos das, Helicn. Calgula HELICN. Pareces fatigado. CALGULA. Caminado mucho. HELICN. S, tu ausencia dur largo tiempo. Silencio. CALGULA. Era difcil de encontrar. HELICN. Qu cosa? CALGULA. Lo que yo quera. HELICN. Y qu queras? CALGULA (siempre con naturalidad). La luna. HELICN. Qu? CALGULA. S, quera la luna. HELICN. Ah! (Silencio. HELICN se acerca.) Para qu? CALGULA. Bueno... Es una de las cosas que no tengo.

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    HELICN. Claro. Y ya se arregl todo? CALGULA. No, no pude conseguirla. HELICN. Qu fastidio. CALGULA.S, por eso estoy cansado. (Pausa.) Helicn! HELICN. S, Cayo. CALGULA. Piensas que estoy loco. HELICN. Bien sabes que nunca pienso. CALGULA.S. En fin! Pero no estoy loco y an ms: nunca he sido tan razonable. Simplemente, sent en m de pronto una necesidad de imposible. (Pausa.) Las cosas tal como son, no me parecen satisfactorias. HELICN, Es una opinin bastante difundida. CALGULA. Es cierto, Pero antes no lo saba. Ahora lo s. (Siempre con naturalidad.) El mundo, tal como est, no es soportable. Por eso necesito la luna o la dicha, o la inmortalidad, algo descabellado quiz, pero que no sea de este mundo. HELICN. Es un razonamiento que se tiene en pie. Pero en general no es posible sostenerlo hasta el fin. CAL IGULA (lev untndose y pero con la misma sencillez). T no sabes nada. Las cosas no se consiguen porque nunca se las sostiene hasta el fin. Pero quiz baste permanecer lgico hasta el fin. (Mira a HELICN.) Tambin s lo que piensas. Cuntas historias por la muerte de una mujer! Pero no es eso. Creo recordar, es cierto, que hace uno das muri una mujer a quien yo amaba. Pero qu es el amor? Poca cosa. Esa muerte no significa nada, te lo juro; slo es la seal de una verdad que me hace necesaria la luna. Es una verdad muy simple y muy clara, un poco tonta, pero difcil de descubrir y pesada de llevar. HELICN. Y cul es la verdad? CALGULA (apartado, en tono neutro). Los hombres mueren y no son felices. HELICN (despus de la pausa). Vamos, Cayo, es una verdad a la que nos acomodamos muy bien. Mira a tu alrededor. No es eso lo que les impide almorzar. CALGULA (con sbito estallido). Entonces todo a m alrededor es mentira, y yo quiero que vivamos en la verdad. Y justamente tengo los medios para hacerlos vivir en la verdad. Porque s lo que les falta,

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    Helicn. Estn privados de conocimiento y les falta un profesor que sepa lo que dice. HELICN. No te ofendas, Cayo, por lo que voy a decirte. Pero deberas descansar primero. CALGULA {sentndose y con dulzura). No es posible, Helicn, ya nunca ser posible. HELICN. Y por qu no? CALGULA. Si duermo, quin me dar la luna? HELICN (despus de un silencio). Eso es cierto. CALGULA se levanta con visible esfuerzo. CALGULA.Escucha, Helicn. Oigo pasos y rumor de voces. Guarda silencio y olvida que acabas de verme. HELICN. He comprendido. CALGULA se dirige hacia la salida. Se vuelve. CALGULA. Y te lo ruego: en adelante aydame. HELICN. No tengo razones para no hacerlo, Cayo. Pero s pocas cosas y pocas cosas me interesan. En qu puedo ayudarte? CALGULA . En lo imposible. HELICN. Har lo que pueda. CALIGULA sale. Entran rpidamente ESCIPIN y CESONIA.

    ESCENA VI ESCIPIN. No hay nadie. No lo viste, Helicn? HELICN. No. CESONIA.Helicn, de veras no te dijo nada antes de escapar? HELICN. No soy su confidente, soy su espectador. Es ms prudente. CESONIA. Te lo ruego. HELICN. Querida Cesonia, Cayo es un idealista, todo el mundo lo sabe. Sigue su idea, eso es todo. Y nadie puede prever a dnde lo llevar. Pero si me lo permits, el almuerzo! Sale.

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    ESCENA VII CESONIA se sienta con cansancio. CESONIA. Un guardia lo vio pasar. Pero Roma entera ve a Calgula por todas partes. Y Caligula en efecto, slo ve su idea. ESCIPIN. Qu idea? CESONIA. Cmo puedo saberlo, yo, Escipin? ESCIPIN. Drusila? CESONIA. Quin puede decirlo? Pero en verdad la quera. En verdad es duro ver morir hoy lo que ayer estrechbamos en los brazos. ESCIPIN (tmidamente). Y t? CESONIA. Oh, yo soy la antigua querida. ESCPIN. Cesonia, hay que salvarlo. CESONIA. As que lo amas? ESCIPIN. Lo amo. Era bueno conmigo. Me alentaba y s de memo